En la lluvia una sonrisa

En la lluvia una sonrisa

¿La lluvia puede ser un factor decisivo?

Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. — Joel 2:23 (RVR1960)

Oh bendita lluvia que trajiste, nos llenas de memorables historias de juegos, risas y unión cuando de repente ella aparece. Mi buen creador tú nos enseñaste a apreciarla, disfrutarla y vivirla, entonces cosas maravillosas pasan cuando tu la envias.

Son tantas veces que tratamos de evitar la lluvia, pero no sabemos que…

  • Jugar o estar en un clima variado fortalece el sistema inmunológico. No es la lluvia, sino estar mojado mucho tiempo sin ropa adecuada lo que puede causar resfriados 
  • La lluvia en realidad les da a los niños recuerdos memorables: contar historias mientras cae agua, escuchar cómo suena la naturaleza mojada, compartir mantas, bebidas calientes y conversaciones… eso no se olvida.
  • Apreciar la creación: los niños descubren olores, sonidos y sensaciones que no se viven en casa. Pueden ver cómo las plantas “reviven” con la lluvia, que al mismo tiempo limpia el polvo y el polen, dejando una sensación más fresca y un aire más puro.
  • Invita a la creatividad, inspira canciones, historias, juegos y actividades bajo techo.
  • Aprendizaje de resiliencia: Enseña a los niños a disfrutar aun cuando las cosas no salen como se planean, aprenden que la lluvia no es un obstáculo, sino parte de la aventura.
  • Refuerza hábitos de cuidado: enseña la importancia de cambiarse de ropa, abrigarse y organizar el campamento.
  • Fortalece el sentido de equipo: compartes recursos. Si alguien se moja, otro le presta una chaqueta, manta o termo con bebida caliente, esto fomenta la empatía y refuerza la idea de “nos cuidamos entre todos”.
  • Enseñanza Espiritual: Aprenderemos a confiar en Dios como el dueño del sol y de la lluvia.
  • Oportunidad para la oración y alabanza espontánea reconociendo a Dios como el Señor de todo lo creado.
  • Fortalece los lazos de amistad: Afrontar juntos la incomodidad genera un sentido de solidaridad y de cuidado mutuo que con el tiempo esas anécdotas se recuerdan con cariño: “te acuerdas el día que nos llovió en el campamento…” esto se convierte en un lazo emocional para siempre.
  • Espacio para practicar la gratitud: Nos recuerda que todo viene de Dios (Mateo 5:45), aprendemos a agradecer por lo inesperado y ver la bendición detrás de la incomodidad, pues cada situación que Dios nos permite lleva consigo un propósito.

¿Quieres niños fuertes, valientes y agradecidos con Dios?. Permite que se fortalezcan en medio de la magia de lo inesperado. Enséñales a disfrutar y vivir el proceso.. Luego ellos te lo agradecerán. 

Hace algunos años tuvimos un campamento de niños en El Salvador donde empezó a llover y la actividad estaba por empezar, algunos dijeron que se suspendiera la actividad que era un rally de obstáculos, pero yo insistí que siguiéramos con el programa, así que continuamos a pesar de la lluvia. Terminado el campamento varios chicos dieron el testimonio de que esa fue la actividad que mas les gusto y se divirtieron. A veces pensamos negativamente cuando tenemos situaciones como esas, pero ocurre lo contrario. — Marco Umaña

Conclusión

Muchas de las anécdotas más divertidas de los campamentos ocurren en medio de la lluvia.